La influencer Tamara Gorro se sinceró con Anne Igartiburu sobre el peor momento de su vida, cuando pensó en suicidarse.
Tamara Gorro está muy preocupada por su salud mental después de que ella misma esté pasando por una depresión severa y un trastorno de ansiedad generalizada. Por ello, la influencer no duda en mostrar a través de sus redes sociales la dura realidad que sufren millones de personas en todo el mundo.

La extronista de ‘Mujeres y Hombres y Viceversa’ ha tocado fondo, y mientras está en tratamiento para superar sus problemas, está preparada y ha sido honesta por primera vez sobre su intento de suicidio. Se encontró con Anne Igartiburu a través de un Instagram directo donde habló sobre el capítulo más doloroso de su vida.

Si bien muchos de sus seguidores pensaron que su intento de suicidio fue en su adolescencia cuando fue abusado sexualmente, nada podría estar más lejos de la realidad, ya que sucedió hace solo unos meses. «No estaba ahí. Quiero aclarar. No fue cuando tuve ese desagradable episodio. Esa amenaza de cobardía se fue. Hace un tiempo… Fue este año», revela Tamara Gorro a la presentadora de ‘ Corazón’.

“Fui muy cobarde. Mis hijos nunca deberían perdonarme».
Tan mala era la influencer en su momento que, para ella, su única salida era quitarse de en medio. Ahora reconoce que fue un error pensarlo: “Fui muy cobarde. Nunca podré perdonarme a mí mismo y mis hijos tampoco podrán perdonarme.

Los médicos la vieron tan mal que decidieron derivarla a salud mental por el riesgo que corría de acabar con su vida. De hecho, su psiquiatra incluso advirtió dos veces a su familia que no la dejaran sola. Su «mochila» comenzó a «pesar» tanto que la única alternativa que le quedaba era «dejar este mundo».

“Llegó un momento en que dije, ¿qué hago aquí? Me voy», confiesa Anne Igartiburu en el que ha sido, sin duda, el directo más duro que ha hecho con su ‘familia virtual’, como la llaman sus seguidores de Instagram. En ese entonces, Tamara no podía ver, pero ahora que ha pasado el tiempo y puede ver las cosas con un poco más de perspectiva, se da cuenta de que más que dañarse a sí misma, estaba dañando a sus hijos como resultado. de su relación con Ezequiel Garay, Shaila y Antonio. “En realidad, les estaba quitando la vida. Porque yo soy la vida de mis hijos”, explica muy emocionada.

La joven aprovechó para defender la importancia de invertir en salud mental en la salud pública. Reconoce que tiene suerte de poder permitirse el lujo de acudir a especialistas privados. Pero es consciente de que no todo el mundo puede permitírselo y por eso se necesitan más memorias en la sanidad pública.

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